Me dedico a hacer café y a dibujar. Dibujo animalitos, rostros femeninos, muchas plantas y particularmente changos. Varía por temporada, pero siempre regreso a lo mismo. En un inicio dibujaba muchos perritos porque era un animal con el que me sentía segura: formas sencillas, muchos tipos de perritos… Pero luego empecé a dibujar muchos murciélagos porque son mi animal favorito. También conocía a una persona que le gustaban mucho los changos y me pedía que los dibujara en diferentes circunstancias. Lo repetí mucho y lo dibujé tanto que se volvió una especie de calentamiento.
El murciélago en realidad fue como un mismo personaje. Yo estudié arquitectura, pero no era lo que quería, y cuando empecé a sentir que definitivamente estaba forzándolo demasiado, se me apareció un murciélago, así como un milagro. Hasta mi primer tatuaje fue un murciélago todo horrible. Pero tiene un significado muy lindo: es el recordatorio de que lo que más me gusta es dibujar. Entonces era este murciélago en diferentes situaciones, usando bufanda, tomando café, con accesorios…
Muchos de mis personajes son femeninos porque es más fácil que haya diversidad por los peinados o la forma en que pueden vestirse. Sé que es prejuicioso, pero para mí es más sencillo. Cuando era pequeña me gustaba mucho ver Sakura Card Captor porque era un personaje muy lindo con su ropita y la dibuja un montón de veces. Mis referencias son mujeres por lo que todo el tiempo me sale sin querer. Cuando he intentado hacer caras masculinas no me salen porque es algo a lo que no estoy acostumbrada. Mis habilidades son muy limitadas, o eso siento.
No siento que sea fácil dibujar animales y me cuesta mucho, por eso siempre regreso a los mismos y a las mismas formas básicas, mientras que las distinciones en mi estilo son detalles muy pequeños entre animales. Además son muy lindos.
No sé si mi estilo conecta con la gente, pero si lo hace creo que se debe a que son lindos o cute. Es un misterio que no sé responder. Las personas se encuentran en diferentes cosas, desde los trazos hasta el mensaje. “Me gustan los changos y tú siempre dibujas changos. Mi mamá me dice changuito”, es algo que me ha tocado oir. Pienso que se juntan varios puntos: animales, formas redondas, situación jocosa. Es una tríada que define lo que es cute. Perdón por decir tanta boludez.
Me gustaría hacer algo diferente, pero rara vez lo intento justo porque me siento limitada técnicamente (pues no estudié diseño o dibujo). Muchas ideas no las logro aterrizar como me gustaría. Quisiera que mis obras pudieran portar por sí mismas toda una historia y pienso que si tuviera mejor ejecución podría lograrlo. Tengo buenas ideas, pero me falta una buena técnica.
Intenté un proyecto de diez piezas, todas dentro del mismo universo mágico. Algunas van con diálogos y se acompañan entre ellas, pero pienso que también funcionan por sí mismas. Están contando algo y creo que sí están haciendo lo que quiero. No todo es precisamente tan complejo, son cosas súper cotidianas: he hecho dibujos a partir de recibir flores como regalo o algún sueño del que me acordé al despertar. Me resulta un misterio cómo a la gente le termina gustando lo que hago. O sea, porque a mí me gusta mucho dibujar, pero el resultado muy rara vez me hace sentir a gusto o cómoda. Luego digo que dibujar es como mi hobby caro, porque no me dedico a él, nunca me he dedicado a dibujar. Siempre es como algo que sucede a la par de otras cosas que estoy haciendo, pero pues me gusta mucho y por eso lo llevo a diferentes soportes y formatos tangibles, por eso hago stickers o llaveros. , o eso es lo que pienso.



